La locura de OpenAI con Sam Altman

Seguramente, ese nombre soltado así, no os dice nada, pero, seguramente, cuando empiece a relatar la vida de Sam Altman, os sonará y sabréis situarlo. De entrada, diremos que, hasta hace muy pocos días, era el CEO de OpenAI. Vale, ahora que ya tenemos situado a Sam Altman, vamos a indagar un poco en lo que le ha pasado la última semana, porque ha sido de locos. En menos de una semana, ha pasado de ser el máximo mandatario de una de las empresas del momento, a estar contratado por una de las empresas más grandes del mundo.

¿Qué ha pasado con Sam Altman?

Concretamente lo que ha pasado es que Sam Altman ha sido despedido de su puesto de CEO en OpenAI. Supuestamente las causas argumentadas por la junta directiva es que Altman no había sido del todo franco con la junta y que había obstaculizado la capacidad de la junta a la hora de tomar decisiones. El mundo de las grandes empresas es de locos si tenemos en cuenta el viernes se despide a Sam Altman y el lunes se anuncia a su sustituto. Lo mismo que pasa con el propio Sam, que el viernes está despedido y el lunes ya tiene nuevo trabajo. 

Sam Altman y OpenAI.

La presencia de Sam Altman en OpenAI es absoluta. Pese a su corta edad, menos de 40 años, fue uno de los fundadores de esa empresa, junto a otros nombres relevantes como Elon Musk. Lo que pasó en la junta directiva del viernes fue bastante cuestionable ya que parece más un ejercicio orquestado por parte de ellos para rehacer la empresa que otra cosa. Sam Altman no fue el único que saltó, ya que Brockman (presidente de la junta), otro hombre fuerte dentro de la compañía, y persona que estaba al corriente de lo que iba a pasar con Sam Altman, también fue despedido como presidente de la junta, acto que hizo que él mismo anunciara que dejaba la empresa. Un show en toda regla.

De OpenAI a Microsoft.

El fin de semana de locos de Sam Altman, hace que el viernes fuera el CEO de OpenAI, y el lunes estuviera fuera de la compañía y fichando por Microsoft. En OpenAI han nombrado a Mira Murati (34 años) como CEO interina, una persona importante pese a su corta edad, y que fue otra de las voces públicas que apoyaba a Sam Altman. Por su parte, que Microsoft contrate a Sam Altman, tiene lógica y a su vez, deja claro la sorpresa de uno de sus máximos inversores, y es que Microsoft puso una morterada de miles de millones en una empresa que ve como toma decisiones cuestionables. De otro modo, no se entendería que Microsoft fiche en tan pocas horas al máximo responsable de la empresa en la que invierten. 

El currículo de Sam Altman.

Es increíblemente extenso para estar hablando de una persona de menos de 40 años. Fue nombrado por la revista Forbes como el inversor más influyente menos de 30. Con 19 años, cofundo la empresa Loopt, siendo su director ejecutivo. Loopt consiguió recaudar más de 30 millones de capital riesgo, pero al final fue adquirida por otra en una operación de más de 40 millones de dólares. En 2011 comenzó como socio en Y Combinator siendo nombrado presidente 3 años después.

Como detalle interesante y curioso es que una de sus primeras inversiones como presidente fue un lote de capital destinado a varias empresas, en la que se incluía un nombre que seguro os suena, Loopt. El valor de las empresas de Y Combinator había superado los 65 mil millones, estando entre esas empresas alguna como Airbnb o Dropbox. En 2016, Sam Altman se convierte en presidente de YC Group, que entre las empresas que la forman, está Y Combinator. De allí, pasaría a OpenAI en 2019 tras una transición donde YC se mudaba de estado.

Despido rocambolesco.

Se habla que, a las pocas horas de ser despedido Sam Altman, se intentó conseguir que volviera a la empresa, después de ver como todo el entramado que había entorno a la compañía, y donde los empleados iban a poder vender las acciones de la empresa por un valor superior a los 86 mil millones, estuviera en riesgo. Al parecer, Altman puso como condición para su vuelta, que toda la junta directiva renunciaba. Esta información no sabemos hasta que punto es veraz o real, pero desde luego, formaría parte lógica en esta descabellada locura de OpenAI, y más si tenemos en cuenta que esa junta directiva renunció, tras la presión de más de 500 empleados que amenazaban con irse si no renunciaban, a la espera de una reestructuración.  

En manos de pirómanos.

Lo que queda claro con todo esto es que las grandes empresas están gestionadas por personas muy cuestionables. Que se carguen al CEO de OpenAI a pocos días de salir a bolsa sus acciones que estaban en unos 80 mil y que se habían elevado a 86 mil millones, y que presumiblemente, después de todo lo ocurrido, bajarán de los 80 y veremos si de mucho. Más si tenemos en cuenta el movimiento estratégico de Microsoft, que seguramente va a poner muy nerviosos a muchos, y es que el fichaje de Sam Altman por parte de Microsoft, es para liderar un equipo de IA. Esta es la puntilla a esta rocambolesca movida. Os espero en Telegram.

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