Llamadas telefónicas incómodas

La verdad es que llevamos un tiempo bastante potente en lo que viene a hacer referencia a llamadas telefónicas de empresas, ofreciendo servicios o similares. Sin ir más lejos, empecé el año con una incómoda llamada de mi supuesta empresa de servicios de internet (MásMóvil) intentándome engañar para que cambiara a Orange, todo mediante una empresa de captación de clientes. Ahora, hace un par de días, recibí una llamada realmente desagradable, donde me dieron ganas de decirle cuatro cosas bien dichas al operador. 

El caso.

Resulta que me llaman de una empresa concreta de gas, la empresa donde tenía los servicios de gas y luz en el piso de alquiler donde estaba hasta hace un par de años. El caso es que se identifican bajo el nombre de esa empresa y me llaman por nombre y apellidos, dando incluso la dirección de los suministros. En principio, son dos marcadores esenciales para empezar a dialogar con alguien. Saber al menos esos datos, que he pertenecido a esa compañía y mis datos personales, es indicativo que como mínimo, no es un cualquiera. El tema es que me llamaban en relación a tarifas y mejoras en los servicios de dicho domicilio. Rápidamente le digo que yo no tengo nada que ver con ese domicilio ya que hace tiempo (no le especifico cuanto) que no estoy allí.

El desenlace sorprendente.

Ante esa respuesta, el operador me dice que le facilite los datos del nuevo domicilio, a lo que evidentemente no accedo. Primero porque no estoy con ellos, y segundo porque no voy a darle ningún tipo de datos personales a cualquiera que pase por allí. La respuesta es digna de enmarcar. El tiparraco, porque no se le puede llamar de otra forma, me dice / amenaza, que, si no le facilito los datos de mi nuevo domicilio, seguirá llamándome hasta conseguirlo. Me quedé realmente a cuadros. Entiendo que si esa llamada la hubiera podido grabar (tengo iPhone y se nos hace complicado), sería un indicativo de amenazas graves y podría incluso denunciarlo.

Esto debe parar.

La verdad es que conté hasta tres, mientras pensaba si insultarlo, colgarle o hacer alguna cosa. Mi respuesta ante semejante amenaza fue la siguiente, con voz muy tranquila le dije “me da mucha pena que tengas que llegar a esos extremos para llegar a final de mes”. Después de eso, le dije “buenas noches” y le colgué. No sé si actué bien, si debería haber desencadenado mi ira interna contra él, o que debería haber pasado, pero ahora, a tiro pasado, dejando de lado lo que tendría que haber hecho, analizo el tema y me preocupa ver las estrategias comerciales que están usando esos intermediarios para conseguir las cosas. Esto acabará mal, y hablo de su salud mental. No es normal como están actuando.

¿Cómo solucionarlo?

Pues de ninguna manera. Tenemos unas leyes que dan risa. Existe la opción de la lista Robinson, parece que es bastante ineficaz, pese a que se han dado casos donde un “cliente” (es gratuito apuntarse) de la lista Robinson, ha conseguido empapelar a una de estas empresas. Pero pasó porque era un caso grave, donde se le realizaban llamadas constantes. Si para conseguir algo tienes que interponer demandas y demás…, mal camino. El RGPD y la protección de datos a la que estamos sujetos, teóricamente impide desde este mismo año, que se hagan llamadas telefónicas comerciales. Pero hecha la ley hecha la trampa. Si esas empresas han tenido relación contigo y tienen tus datos en la base…, pueden llamar. Es decir, absurdo. Estamos totalmente expuestos, y sujetos a campañas de captaciones agresivas donde podemos estar cada día recibiendo llamadas.

No contestar.

Posiblemente muchos de vosotros optéis por esa estrategia. Tengo que deciros, que yo que lo he vivido desde dentro, no es una buena idea. Estamos ante un sistema de centralitas, donde los operadores ni tan quiera marcan los números. Eso es cosa del pasado. Sencillamente le dan a siguiente y el sistema marca los números. Si la persona a la que llama no responde o cuelga, no tiran ese número a la basura, todo lo contrario. El sistema lo reubica para llamarlo en horas o días. Si contestas y les dices que no te interesa, el sistema puede ponerlo como indeciso en muchas ocasiones, así que te volverán a llamar en unos días. Vamos, que estamos bastante expuestos.

Hay que cambiar el sistema.

Las empresas subcontratadas por los grandes teleoperadores, compañías del gas o luz…, son auténticas mercenarias. Y lo digo con conocimiento de causa. Usan estrategias comerciales incluso ilegales, y lo peor de todo, lo hacen bajo el nombre de esa gran empresa, que ni se interesa por saber sus métodos y únicamente buscan resultados. Por concluir, os contaré un caso muy grave vivido en primera persona, pero antes, concluyo el artículo diciendo que esto tiene pinta de no cambiar, y sólo nos queda ir bloqueando números, algo que no sirve de nada porque van cambiando.

El caso grave.

Entre las muchas empresas subcontratadas que hay, yo he trabajado para alguna de ellas. Una en concreto, nos tocó la campaña de gas con una de las grandes empresas del sector. Bien, el caso es que íbamos a puerta fría, con nuestra oferta, un anexo donde salían las tarifas en vigor porque cambiaban cada mes o así, y el contrato. Ofrecíamos el servicio con las tarifas del mes caducado, porque eran más bajas, algo que ya anuncia que no vamos bien. El tema es que cuando hice mi primer contrato, el supervisor me dijo que tirara el anexo de tarifas y rellenara con la firma del titular el anexo real. Me quedé flipando porque hasta ese momento no era consciente de que iba así ya que el anexo era bastante ambiguo. 

¿Qué hice?

Ante ese despropósito, me negué en rotundo a realizar semejante tropelía. Primero, porque legalmente me meto en un lío importante, y segundo, porque si para conseguir un contrato, necesito engañar a un posible cliente, me sentiría fatal. He trabajado para muchas campañas, Telefónica, Vodafone, Orange, Gas Natural, ONO…, y nunca he usado la mentira para conseguir un contrato. Tengo unos principios y nunca los voy a pisotear por cuatro duros manchados de mentiras. Ante mi negativa a realizar semejante atropello, el supervisor me dijo que si no lo hacía no cobraba el plus. Le dije que me parecía bien pero que no iba a falsificar una firma. ¿Qué pasó? En menos de una semana estaba fuera por supuestamente no cumplir objetivos. Así es la vida. Os espero en Hablo De… con mas historias generales.

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