Elecciones 23J

Ahora que ha pasado el tema de las elecciones…, quiero dar mi punto de vista de lo que sucedió el domingo. Y como siempre, voy a ser fiel a mis principios y no voy a hablar de política ni de fútbol, más allá de lo estrictamente necesario. Así que, complicado está escribir un artículo sobre Elecciones 23J sin hablar de política, pero lo vamos a conseguir. Empezamos. Y lo quiero hacer dejando claro que soy totalmente apolítico, pero que, si me tengo que posicionar en algún bando, lo hago a la izquierda, pero los dirigentes, especialmente del PSOE que hay actualmente, me dan mucha pereza.

Rescoldos del 23M.

No sé en vuestras ciudades como estará la cosa, pero aquí, en Barcelona, todavía tenemos carteles políticos del 23M que se han solapado con los del 23J. Y aquí, empezamos con uno de los temas que quiero comentar. La maldita publicidad comercial que usan los partidos con dinero que sale de nuestros bolsillos, y que no sirven de absolutamente nada. El tanto por ciento de personas que votan acorde a lo que ven en esos carteles es mínimo, y, sin embargo, cada vez que hay elecciones, tanto municipales como generales, nos desangran. Que menos que quitarlos una vez han finalizado, pues no, aquí ni eso se hace.

Voto por correo.

Una vez más, en estas elecciones 23J se vuelve a hablar de polémica con el voto por correo. Miles de personas que no han podido votar por el colapso de Correos, que, por ser época de verano, no trabajan por la tarde para evitar las horas fuertes de calor. Y yo, desde mi espacio, vuelvo a insistir en la necesidad del voto telemático. Usemos la tecnología para evolucionar y hacer que unas elecciones, no se tenga que contar por un tanto por ciento bajo de participación, algo que no ha ocurrido ni con ola de calor. La gente quiere votar, pero también quiere sencillez en el proceso. Que mejor que una app oficial, bien organizada, donde la gente pueda votar desde su lugar de vacaciones, trabajo o desde la cama. Hay que evolucionar de una santa vez.

Cambio de voto.

En las elecciones 23J ha sucedido algo que es extraño, y que quizás habría que analizar. No es posible que del 23M al 23J, un alto número de votantes hayan elegido el bando opuesto. Se da el caso de varios municipios, donde el 23M había ganado un partido por mayoría absoluta, y en estas elecciones ha salido el bando contrario. Es cuanto menos, extraño. Y esto no es algo puntual, es algo general. Lo mismo que el tema de las encuestas. Nunca en la historia de la democracia, se había dado un cambio tan radical de las previsiones de los dos principales medios que llevan estas encuestas, a lo que finalmente sale. Sólo ha pasado una vez en la historia de la democracia, y fue lamentablemente el de los atentados a un día de las elecciones que cambiaron el voto radicalmente por un acontecimiento que no debería haber sucedido nunca. 

Votos de mayores.

Otra cosa que se repite, y que en estas elecciones 23J ha vuelto a pasar, es el uso de ancianos como herramienta política. Y esto me da especialmente pena, porque creo que llegados a una cierta edad…, hay que velar por el bienestar de nuestros mayores, y darles la mejor vida posible. Que tengan que llevarlos a colegios electorales, repletos y con calor asfixiante, no es sano. Por otro lado, como de costumbre, se usa a ancianos para llevarlos a votar con el sobre que elige el familiar de turno, o la monjita.

Esto es criminal, y aunque entiendo que es una utopía…, se debería empezar a pensar en mandar a profesionales mentales para orientar a los ancianos sobre que partidos hay, y que con un tutor legal o quien haga falta, que emita su voto por correo, certificando en ese mismo sitio que está emitido sin coacción ni manipulación de ningún tipo, y que se dejen de llevarlos de paseo una vez al año que se acuerdan de ellos para votar.

El resultado.

Todavía no habíamos entrado en este apartado, que al final, es el más importante. Si no seguiste las elecciones, y únicamente pones la salida de los candidatos a sus respectivos “balcones” …, flipas. El del PP sale eufórico diciendo que ha ganado, y en realidad, es el único que lo debería poder hacer ya que fue así, ganó. El del PSOE sale eufórico, no, lo siguiente.

Con unos resultados muy por debajo de los de su rival, sale sacando pecho de tener más escaños y más votos que las anteriores elecciones, pero contentísimo por ganar, cuando no ha ganado, ya que tiene que pactar con varios, que lo hará y ganará seguro. Es de cachondeo que votes para que el partido que gana acabe por no ganar porque los otros pactan. A mí, independientemente del color…, no me parece normal que pasen este tipo de cosas. Es el único “deporte” donde el que gana al final no lo hace.

Pactos.

Es un tema que está pasando de pacto a coacción. Ahora viene la fase de negociaciones, donde los diferentes partidos, que durante las elecciones y durante todo el año, se tiran cuchillos, ahora se dan la mano y se intercambian cartas. Es de locos. Que socialistas pacten con independentistas y un partido ligado con el terrorismo…, cuanto más, me parece cuestionable. Y lo peor es que esta vez, volverá a “ganar” el PSOE con la ayuda de los diferentes partidos de izquierdas, que, si en las anteriores ya pusieron muchas condiciones, en estas apunta a que van a subir y mucho, las pretensiones de los socios políticos. 

¿Es bueno pactar?

Aquí sí que digo que me parece bien el tema de los pactos. Al final, que un partido tenga mayoría absoluta, es bueno porque no tiene oposición a la hora de poner en marcha, todas las reformas que crea conveniente. Pero, por otro lado, este tipo de mayorías, dan como resultado, el peligro de que la líen de mala manera y nadie pueda frenarlos. Pero al final, que es mejor, eso, o que los socios de partido se te opongan a la mayoría de cosas que quieras hacer y luego culparles del estancamiento del país porque no te permiten evolucionar. Al final, creo que mayoría o pactos, son igual de malos y buenos. 

Conclusión.

Me aburren las elecciones. Para mí, lo ideal es que gane el que saca más votos, y que, durante los 4 años de mandato, cada decisión que nos afecte a cada uno de los españoles, se nos pregunte mediante una aplicación oficial. Y si quieres imponer un cambio y la mayoría te dice que no, pues no se hace. Al final, el presidente es nuestro representante, que tiene que velar por nuestros intereses, y esto, por desgracia, no pasa. Sentarse en la poltrona es un negocio personal del que está, que mira por blindar su futuro de la mejor manera, y le da igual lo que pase en el país. Quiero políticos de vocación, que estén el tiempo de investidura, y luego vuelvan a sus trabajos, sin un sueldo vitalicio ni unos privilegios que acabamos pagando todos. 

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