El efecto mariposa de Musk

Mientras todo el mundo habla del lanzamiento del cohete más poderoso del mundo (Starship), el de Elon Musk, que explotó al poco de despegar, pero que se dio como exitoso ya que lo que más importaba era el despegue…, yo soy de los que mira más allá, en lo que no interesa pese a que al final, es lo más importante. El efecto mariposa creado por el cohete, que, al despegar, con su brutal sacudida se llevó todo lo que estaba a su paso a varios kilómetros a la redonda, con un impulso de aire, polvo y granizo de tierra y piedras que provocó algún que otro destrozo. ¿A nadie le importa eso?

El efecto mariposa.

Esta curiosa teoría de la década de los 60, habla de cómo un fenómeno insignificante como el aleteo de una mariposa, puede provocar un huracán en la otra punta del mundo. Esto no es metafóricamente así. Lo que viene a referirse es que cualquier cambio por insignificante que parezca, puede tener consecuencias catastróficas. Pero, sin embargo, cuando se hacen pruebas nucleares, o se mandan cohetes al espacio a modo de pruebas…, a nadie parece importarle lo que ocurre con ese efecto mariposa. ¿Somos así de cínicos o es que hay algo que se me escapa? ¿Es importante cuando nos interesa, pero cuando no pasamos? 

El ser humano es así.

Somos una especie única en el universo. Y no lo digo porque estemos solos en nuestra galaxia o en cualquier otra, que matemáticamente está comprobado que es imposible. Y no digo que existan otros seres parecidos a nosotros, quizás sí. Me refiero a cualquier tipo de vida, desde una babosa, un microorganismo pendiente de evolucionar o lo que sea. Pero dudo que exista una raza como la nuestra, tan mezquina y destructora. No tenemos bastante con destruir nuestro propio planeta, y no hacer nada para remediar o ralentizar su destrucción, sino que ahora nos fijamos como objetivo destruir otros. Incluso nuestro satélite, la luna. Es de locos lo que hace el ser humano por el puro egoísmo y prepotencia. 

Elon Musk y sus cosas.

Lo que se le permite a Elon Musk es de locos. Y no hablo del lanzamiento de cohetes con su resultado catastrófico con el efecto mariposa. Me refiero, por ejemplo, a como se le ha dejado campar a sus anchas por nuestra órbita terrestre y que ahora, dificulta el trabajo de astrónomos que ven interrumpidas sus misiones por los cientos de satélites que ha lanzado, y los que le quedan por lanzar.

Es de locos como se permiten este tipo de cosas. ¿Desde cuándo el espacio es de alguien? ¿En qué momento se ha determinado que como es muy grande, lo podemos poblar de metal y no pasa nada? En este tipo de cosas, que algunos le llaman evolución, yo le llamo catástrofe. Si para que todo el mundo tenga internet, tenemos que ensuciar el espacio, y provocar problemas a gremios y a otros satélites y misiones…, yo no quiero internet.

La contaminación acústica.

Existen fauna y flora en la zona de lanzamiento que ha salido escaldada del espectáculo vivido. Y ya no es que nos centremos en el efecto mariposa comentado anteriormente, que también. Ya me centro en otras especies como aves, reptiles, insectos o cualquier otro tipo de animal de la zona. Imaginaros lo que tiene que ser para ellos estar tranquilos y de golpe, lo vivido. Como un ataque nuclear. Sus “casas” destruidas, su vida interrumpida, por el bien de la humanidad.

Vale, soy muy extremista, pero, ¿acaso no tienen derecho a ser considerados ya que son parte de nuestra vida? Me parece desastroso generar esa brutalidad de contaminación acústica, y que se haga sin que sea una zona acotada, cerrada y sin que pueda generar estrés a cualquier tipo de vida cercana a la zona. ¿Tanto cuesta hacer bien las cosas? Se gastan miles de millones en ese chisme, y no se puede gastar un poco más en preparar una zona de x kilómetros a la redonda, cerrada y donde la onda expansiva y todo lo generado por la ignición. 

Conclusión.

Cualquiera que lea este artículo, pensará que voy drogado o que he perdido el norte. Y posiblemente sea una conclusión precipitada, no me drogo, y creo que estoy cuerdo. Simplemente soy una persona que prefiere mirar la parte menos común de las cosas. Porque al final, esas pequeñas cosas son las que marcan las diferencias. Luego nos ponemos las manos en la cabeza cuando hay un desastre natural. Pero nadie se para a pensar que la mayor parte de esos desastres naturales que llamamos, son desastres provocados por la codicia del ser humano. Que con su continuo efecto mariposa en miles de cosas, genera todos estos problemas. Estoy a favor de la evolución, del progreso, de todo, siempre y cuando, se haga con unos mínimos y respetando el medio ambiente, la fauna, la flora y todo lo que tenga que ver con el respeto por este planeta que a nadie parece importarle lo suficiente. 

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