Lo reconozco, soy un delincuente

 

Que vaya por delante que esto no es un truco. Soy un delincuente y lo asumo como tal. Y no es que sea fan de “Los delinqüentes”, que también. Sencillamente es la segunda vez que me tengo que colar en el metro de Barcelona, empujado por las incoherentes medidas de pagos que tienen. A lo largo del artículo explicaré que es lo que ha pasado y que me ha conducido a tener que colarme en el metro contra mi voluntad. Pero de verdad que es totalmente justificada mi actitud, y claramente Metro de Barcelona tiene un problema que debe solucionar. Empezamos con el tema, pero antes…, promoción. Mis podcast. Cada vez más oyentes y es un gustazo tener un sitio donde no tienes que andar con pies de plomo, evitando la censura de Google. Los temas que escribo aquí pero explicados sin freno alguno. Bueno, aquí tampoco es que me frene mucho, pero siempre voy con algo más de ojo para no “ofender” al que paga. Todos en LaTeclaTec de tu app de podcast favorita o al final de artículo.

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Sin rastro del NFC, increíble.

El motivo por el cual me he colado en el metro, y por el cual hay que llegar a la conclusión de que soy un delincuente, ha sido el siguiente. Ayer me sonó la alarma de “tarjeta caducada” que tengo en el móvil para renovar el abono mensual. Pues bien, como fue festivo por la verbena, se me pasó completamente el comprarlo. Esta mañana, cuando me he ido a trabajar, como todas las mañanas, el título estaba caducado. He ido a la máquina para sacar un abono nuevo pero como era de esperar, no se puede pagar con NFC. Y para que nos vamos a engañar, soy uno de esos bichos raros que le he dado la espalda a la clásica billetera, tarjetas o dinero en efectivo. Todo el tema de pagos lo gestiono con el móvil. Y es extraño que siga apostando por ello, ya que en varias ocasiones me he llevado desagradables consecuencias por su uso. Pero no puedo entender que el metro, siga sin NFC tanto para pasar (en algunas estaciones están preparando los tornos), como para pagar.

2020 y seguimos así.

Soy un delincuente porque el sistema me empuja a ello. Dudo que alguien quiera ser un delincuente porque se aburre, sencillamente las situaciones tecnológicas me han empujado a ello. Me sabe mal tener que pasar detrás de una persona como un vulgar “jeta” de los muchos que me encuentro a diario que no tienen para pagar el billete, pero si que tienen para llevar ropa carísima o móviles de última generación. Vamos, que son unos “jeta” que no pagan porque no les sale de las narices. Hoy he sido uno de esos “jeta”, pero con la diferencia que yo, pago mis 40 euros de abono mensual religiosamente, menos cuando como hoy, no me dejan. Y es una vergüenza que no me dejen, y en el caso que me pare un revisor, multar, me multará, pero la reclamación por el servicio deficiente se lo iban a llevar. Porque para colmo, esto no es que ocurra en una estación perdida de la mano de dios, que va, las dos estaciones donde entro y salgo son de las más concurridas e importantes del metro (Sagrera y Arco de Triunfo).

El NFC me la ha jugado.

No es la primera vez que me ocurre en el metro. Concretamente han sido dos veces en estos dos años que llevo con NFC dándole la espalda a tarjetas y efectivo y donde he llegado a la conclusión de que soy un delincuente. Pero es que ya el año pasado, de viaje a Mallorca, el NFC me la metió doblada. En la recogida del coche de alquiler, tuve que pasar la tarjeta. Pues bien, no llevaba tarjeta, y el NFC es de débito y sólo aceptan tarjetas de crédito. Vergonzoso que jueguen así con la gente. Creo que es indecente que tengas que tener la obligación de tener una tarjeta de crédito para poder gestionar el alquiler de un coche. Digo yo que con una tarjeta de crédito debería ser suficiente. Pero claro, como puede que no haya saldo que te puedan retener…, pues juegan con eso. Pues bien, la broma me costó como 150 euros. Porque como es evidente, son “gente de buena fe” y para este tipo de casos, tienen una solución a medida. Te encasquetan un seguro extra que por 150 euros cubre el no pasar la tarjeta de crédito. Porque claro, que pase mi mujer la tarjeta, siendo mujer mía no vale. Y ojo, que entiendo el motivo. En caso de accidente grave, tendrían movida. Pero creo que debemos avanzar hacia ser más justos, y poner todas las facilidades del mundo al NFC.

 

NFC con débito y crédito para ya.

No es que no tenga mi tarjeta de crédito asociada al móvil porque no se pueda o no quiera. No la tengo porque mi entidad, LaCaixa, no tiene esa opción disponible. Creo que existe alguna entidad bancaria que si que es posible poner la tarjeta de crédito, pero no es el caso. Con lo cual, para que el NFC llegue a todos y de la mejor manera posible, es necesaria la intervención de todas las partes. Se debería poder pagar por cualquiera de los dos medios en cualquier sitio, y no encontrarte con las barreras que nos encontramos a día de hoy. Porque el tema de no poder pagar en el metro con NFC, es uno de los muchos sitios donde pasa lo mismo. Por ejemplo, en las gasolineras automáticas, o en muchas de ellas, nos encontramos con el mismo problema.

Pagos con NFC en el metro.

Por otro lado, creo que es necesario el poder tener un abono mensual o diario en el móvil o reloj y pasar mediante NFC. No es porque yo me sienta un delincuente cuando se me pasa el abono mensual y me encuentro en esta difícil situación. Sencillamente porque es de cajón que el sustituto ideal al cartón malo del abono es el NFC. Poder pasar por el torno y que te fiche, incluso sin la necesidad de tener que sacar el móvil, es posible. Pero me da que no están por la labor. Y lo digo porque en el Metro de Barcelona, creo que el NFC que están poniendo, está destinado únicamente a unas tarjetas que tendremos sustitutivas del cartón. Es decir, como una tarjeta de crédito que podrás renovar. Así que se quedarán a medio camino y seguirán girando la espalda a la tecnología y sus grandes beneficios. Móvil, reloj y pulsera seguirán a medio camino de mostrar todo su potencial.

 

Conclusión sobre soy un delincuente.

Es una situación desagradable. Tener que justificarle a la persona que uso para colarme es algo desagradable. No me quiero colar, ni tener que justificar que lo haga a una persona que puede o no creerme. Me molesta muchísimo que se me cuelen, es más, no suelo permitirlo. Si veo algún NINI que intenta colarse detrás mío, suelo girarme y decirle “cuélate si quieres, pero no con mi abono”. Y alguno encima se rebota y te planta cara. El súmmum de lo absurdo. Un tío que no paga porque no le da la gana y encima te planta cara porque no le dejas colarte detrás de tuyo. Manda narices como está el patio. Aprovecho para decir que soy de esos que piensa que el Metro debería pagarse con nuestros impuestos de manera íntegra. Es decir, que deberíamos pagar unos impuestos y ser un transporte gratuito. Es absurdo que unos cuantos paguemos y una cada vez más mayoría, pase de pagar porque las leyes los amparan y seguramente se irán de rositas.

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