Curioseando. Del CD al USB

Del CD al USB

 

Años setenta, nace el CD.

Corría el año 1974 cuando Philips decidió jubilar al disco de vinilo. La propuesta fue un disco más pequeño con un formato de audio óptico de 20 centímetros de diámetro. Su calidad de sonido era muy superior al del vinilo. Finalmente fijaron el tamaño del disco en 11.5 centímetros (que se quedaría en 12cm), curiosamente igualando el tamaño de la diagonal del casete. Por su parte Sony casi a la par trabajaba en un disco de audio digital que finalmente presentó en el 76. El producto era capaz de ofrecer 150 minutos de música. Tanto Sony como Philips decidieron trabajar conjuntamente en el proyecto en un ejercicio que ya quisiéramos que sucediera a día de hoy.

 

Ocho años después se empezó a comercializar.

Pues si señores, de ese proyecto que nacía en el 74 y se presentó en el 76, finalmente fue en el 82 cuando empezó su comercialización. Seguro que no recordáis cuantos datos cabían en esos primeros discos. Pues nada más ni nada menos que 650mb en el 84. No fue hasta los años 90 cuando llegaron a una capacidad que nos es más familiar, 700mb. Una historia que se cuenta que no sabemos hasta qué punto es verídica es la que narra el motivo por el cual en un CD cabe exactamente 74 minutos y 33 segundos. Pues bien, la respuesta es que el presidente de Sony exigió que en un CD cupiera la Novena sinfonía de Beethoven que duraba exactamente ese tiempo.

 

Los CD y su formato inamovible.

Los CD de música tenían un formato de canciones en CDDA (Compact Disc Digital Audio). A diferencia de los MP3, los CD de audio no están comprimidos y por lo cual el tamaño siempre es exactamente el mismo. Es por eso que dependiendo de la compresión en un CD MP3 siempre vas a poder meter muchas más canciones. Con el formato CDDA sólo vas a poder grabar 74 minutos en discos de 650mb y 80 minutos en discos de 700mb. El MP3 arrasó al CDDA precisamente por su potente sistema de compresión que permitía meter en un CD muchísimos discos. Es sin duda alguna el asesino del CDDA.

 

CD, DVD, USB…

No sabemos qué será lo siguiente. Lo más lógico sería la nube, el streaming, pasar de USB, pero bueno, parece ser que va para largo. Lo que está claro es que tanto el CD, ya casi nadie lo usa como el DVD, están en la cuerda floja. Actualmente la industria musical y del cine son los que sostienen este tipo de formato. El USB se impone a nivel hogar por su comodidad y amplia capacidad. Recordemos que tener un USB de 64gb es algo que empieza a ser habitual y no requiere un desembolso elevado ya que por menos de 20 euros tienes uno.

 

Conclusión AAM sobre Del CD al USB.

Siempre lo digo y lo seguiré diciendo. Soy un privilegiado. He vivido todos los cambios tecnológicos. Como no podía ser de otra manera, también el del paso de CD a USB. Es una pena que nuestros hijos no tengan una asignatura en el colegio que sea historia de la tecnología. Que sepan valorar que sus padres vieron los primeros USB con capacidades tan ridículas como los 8mb con las que empezaron. Luego vinieron los 16, 32, 64, 128, 256… hasta llegar a 1tb que actualmente se pueden adquirir por unos precios que quitan el sueño. Si miramos CD y USB en tono música, es de esperar que ambos mueran dejando paso a Spotify y compañía. Veremos que pasa en cine y series.

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