La caída de las redes sociales

Lo que está sucediendo en Twitter, no es algo casual. Las redes sociales tienen un nivel de toxicidad demasiado elevado como para que sea viable verlas durar mucho tiempo en armonía. No nos engañemos, nosotros somos los principales responsables. Desde el momento que se nos dan herramientas para acabar con la toxicidad que existe y no aplicamos los sistemas para acabar con ella, ya estamos ayudando al desgaste de la red social. Pero no nos tiremos toda la culpa encima, porque hay muchos factores que dan como resultado que suceda lo de Twitter.

Facebook lleva años así.

Lo que le está sucediendo a Twitter, no es nada nuevo. Facebook lleva años sufriendo un desgaste más que evidente que da como resultado que cada vez sea menos interesante entrar. Twitter lo que sucede es que ha juntado la crisis de las redes sociales mal gestionadas sumadas con la adquisición de Musk que ha desencadenado un caos que estaba contenido. Twitter llevaba años siendo la cloaca de los insultos, los trolls y lo peor de lo peor, pero iba tirando. Ha entrado Musk y con su show y sus salidas de tono, junto con una criba radical ha dado como consecuencia que la gente se plantee si realmente vale la pena seguir estando en Twitter.

¿Alternativas?

Pues lamentablemente las opciones a día de hoy dan miedo. Mastodon se alza como una de las mejores alternativas. De código libre, y con una esencia similar a Twitter, es la favorita para intentar hacerse con el hueco que deja en cuanto a redes sociales se refiere. Personalmente la he probado y es para temblar. El registro ha sido caótico no, lo siguiente. Relleno los campos, confirmo y resulta que me había olvidado una letra en el correo, lo relleno de nuevo y el nombre de usuario ya no me lo deja coger porque lo tiene la otra cuenta que no podrá ser confirmada porque no existe. Hago uno nuevo, con la cuenta bien escrita y una hora después sigo esperando confirmación para poder entrar. Vamos, un desastre en toda regla.

¿Otras alternativas?

 Las redes sociales están de capa caída. Ninguna tiene la suficiente fuerza y es raro. Sabiéndose de la fragilidad de Twitter y Facebook con un desgaste constante, es raro que no haya salido ninguna de peso. Quizás se espera que Instagram se quede con la gran masa social que estaba en Twitter, aunque su funcionamiento no es del todo parecido. Tenemos CounterSocial que nació en 2017 y cuenta con 60 millones de usuarios, pero sigue sin ser una alternativa atractiva. Minds es una mezcla entre Twitter e Instagram, pero tampoco adquiere la relevancia suficiente como para tenerla en cuenta. Discord tampoco se puede tomar como alternativa ya que, pese a su éxito, su enfoque es otro. Y así podríamos tirarnos meses, diciendo posibles alternativas, pero ninguna tendría el enfoque o peso específico.

¿Telegram?

Yo nunca he sido de redes sociales, pero siempre he tenido en Telegram la mejor de las opciones. Y porque no, para mí, es una alternativa perfectamente válida para tomar el relevo a Twitter. Es una plataforma que funciona a la perfección, que continuamente se está mejorando, y que, a día de hoy, es perfectamente capaz de imitar o suplir a Twitter. Además, con un poco de idea, acabas montando un espacio donde el control, el orden y el buen hacer, se hagan valer. Yo, por ejemplo, tengo un canal de tecnología donde el orden y el control es absoluto. Todo el mundo puede comentar, pero todo está contenido. Es más, siempre publico en Telegram y copio y pego en Twitter. Una de las grandes ventajas de Telegram es que es mucho más libre y acabas pudiendo poner muchísimo contenido que otras redes sociales no es posible. Para mí, Telegram es la mejor alternativa a todo.

Conclusión.

No culpemos a Elon Musk del desastre de Twitter. Él, simplemente es la cara visible del odio contenido que había en ella. Haciendo un símil, Twitter era una casa de petardos con toda la dinamita tirada por todos lados, y Elon es la antorcha que ha entrado en la casa con la música a toda leche. El resultado era inevitable. Pero no nos engañemos, cuando pase la tormenta, quizás acaba todo calmado y vemos una versión 2.0 de Twitter que sea mucho mejor. Pero a día de hoy…, eso es bastante improbable. Twitter va a la deriva y sin patrón. Prueba de ello es que las oficinas están cerradas por miedo a un posible motín, y es que, con los despidos masivos, ni el propio Elon confía en sus empleados a los cuales los ve como “potenciales terroristas tecnológicos” capaces de liarla antes de abandonar el barco.

chevron_left
chevron_right
Cookie Consent Banner by Real Cookie Banner