Aplicaciones recientes, lo usamos mal

aplicaciones recientes

 

Leyendas urbanas que no han ayudado para nada.

Hay que reconocer que hacemos un mal uso del botón de aplicaciones recientes por habladurías. De siempre se ha dicho que cerrar aplicaciones recientes te otorgaba un ahorro considerable de batería. Esto habrá personas que lo podrán creer, pero no, esto no es verdad. Android siempre se ha caracterizado por hacer una gestión de aplicaciones excelente. Cerrar aplicaciones recientes no solo no te ahorra batería, sino que, todo lo contrario, te puede hacer que consumas más. Las aplicaciones recientes se quedan en segundo plano esperando que las uses. Si las cierras, al volver a iniciarlas, haces trabajar más a los procesadores. Si tienes poca memoria RAM, tampoco es necesario, ya que Android va cerrando los procesos (aplicaciones) que menos usas. Eso sí que puede hacer que el teléfono vaya algo más lento, pero nada que vayas a notar.

 

La RAM queda en evidencia con esta manera de trabajar.

Es por eso que muchas veces digo que es absurdo cambiar de móvil simplemente porque el tuyo tiene 3gb de RAM y el nuevo tiene 4gb. Está claro que, contra más mejor, pero es que partiendo de la base que Android es potente en esa gestión de aplicaciones, tener más RAM solo te va a servir para tener más procesos abiertos, con lo cual, si eres aficionado al botón de cerrar aplicaciones recientes, quedas con el culo al aire defendiendo tener más RAM si estás cada dos por tres liberando RAM. Es a lo que quiero llegar, que cada vez reclamamos teléfonos más potentes, con más memoria para luego estar matando aplicaciones y que en vez de que quede 1.5gb libre o 2, queden 3. No es coherente y deberíamos cambiar esa visión de que matar aplicaciones mejora la duración de batería, porque no es verdad.

 

Aplicaciones recientes, la idea es cambiar rápidamente de app.

La finalidad de las aplicaciones recientes es la de cambiar entre aplicaciones de manera rápida. El problema llega cuando un cocinero añadió la opción de matar aplicaciones y allí empezó el follón. Android permitía matar aplicaciones deslizando hacia el lado, pero el botón de matar todas lo cambió todo. Cierto que ya existían programas Taskiller, por eso en parte apareció esa opción en el desplegable. Cambiar de app mediante las aplicaciones recientes es el verdadero uso que deberíamos darle. Cierto que según la capa de personalización que tengáis es más o menos cómodo ese cambio de aplicaciones. En Miui (Xiaomi) que es la capa que uso yo, realmente es intuitivo y muy práctico. De serie tenemos configurado el primer botón capacitivo, el de la izquierda para que cuando le demos nos aparezca el menú de recientes. Aparte podemos tener dos tamaños de apps, yo suelo usar el grande, es más llamativo.

 

 

Conclusiones AAM sobre aplicaciones recientes.

Usar esa opción como os dé la gana, no hay más. Si vais a ser más felices pensando que matando procesos cada dos por tres hacéis que la batería dure más…, pues bien. No hacéis daño a nadie. Eso sí, tener claro que no sirve de nada, todo lo contrario. En cuanto a mejor o peor…, son datos tan relativos…, los consumos y tiempo de espera en abrir aplicaciones se cuenta en milisegundos, es inapreciable para el ojo humano. Cierto que, si matas el proceso y tiene que arrancarlo de cero, sí que notarás como sale la típica ventana de app diciendo cargando o lo que toque. Eso sí que es un proceso que se nota, pero vamos, que es indiferente. Así que ya sabéis, matar aplicaciones no va a mejor el rendimiento de vuestra batería, eso seguro.

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