Amabrush, el cepillo de dientes entre lo obsceno y lo genial

Amabrush

 

Un producto que me genera debate interno.

Hoy toca hablar de un producto que me genera conflicto interno. Por un lado, como amante de la tecnología y los aparatos eléctricos, tengo que decir que me encanta. Por otro, como amante de la tecnología cuando aporta algo más que ahorrarnos tiempo, tengo que decir que lo detesto. Atacar al producto me situaría en una delicada posición ya que soy asiduo de cepillo eléctrico, defenderlo me cuesta. ¿Qué hacer? Pues bien, de momento informar, y como ya sabéis, mis artículos son en directo, es decir, leéis tal cual sale de mi mente, sin preparación. Veremos que ocurre. Vamos a hablar de Amabrush.

 

Amabrush, el cepillo ultra rápido.

Primero de todo decir que Amabrush es un proyecto que se lanza mediante campaña crowdfunding. ¿eso que es? Básicamente que te conviertes en “inversor” del proyecto. Mediante tu aportación consigues que se llegue al capital que tienen en mente para lanzar el proyecto. En este caso el proyecto necesitaba recaudar unos 50 mil euros y llevan cerca de 500 mil, con lo cual, lo comercializarán casi con total seguridad. Si quieres invertir, hasta el 5 de agosto lo puedes hacer en esta web. Aportando 79 euros recibes un kit básico, con 114 euros uno doble. Pero bueno, mucho rollo y todavía no sabéis exactamente que es. Vamos al lío.

 

¿Qué es Amabrush?

Es un dispositivo que te cepilla los dientes en diez segundos. Aquí es donde empieza mi debate interno. Si no tengo un minuto para cepillarme los dientes (3 minutos si los limpiamos tres veces al día), creo que mi vida no merece la pena vivirla. Me parece obsceno que la mentalidad de quien compre este cepillo pueda ser esa. No se vosotros, yo mientras me limpio los dientes, en ese minuto (no le dedico mucho más) aprovecho para mirarme en el espejo, ver si tengo alguna impureza, me lavo la cara y a otra cosa. Si tuviera ese cepillo, no le destinaría ese minuto a mirarme y seguro que me saltaría de ver algo interesante y atractivo. Fuera bromas…, por tiempo no me parece serio.

 

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Ventajas e inconvenientes de Amabrush.

Como ventaja diría el tema de ahorrar tiempo. Absurdo pero cierto. Si realmente solo necesitas diez segundos, ahorras tiempo. Los más puristas podrían decir que ahorrar 150 segundos al día suponen unas 15 horas al año. Mucho tiempo, ¿verdad? Pero si a eso le quitamos el tiempo que invertimos en poner a cargar el dispositivo, a cambiar las cerdas (y hablo de las fibras del cepillo, no de animales o similares), y más variantes, seguro que es mucho menos tiempo. De igual manera, no tengo información de cuanto nos dura cada recambio, suponiendo que existan, que supongo que sí. Fallo mío por falta de documentación, pero es que no me veo con fuerzas de documentarme en exceso no vaya a ser que me den ganas de comprarlo.

 

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Conclusión AAM sobre Amabrush.

Como aparato electrónico o eléctrico, decir que me gusta. Como aparato que mejora y facilita mi vida, no creo que sea interesante. Es cómodo, práctico, todo lo que queráis, pero vamos, no creo que se deba valorar desde ese prisma. Respecto al precio…, me parece que no es exagerado ya que están en campaña de recogida de capital, y no sabemos qué precio real tendrá, pero partimos de que, de entrada, es cuatro veces más caro que un Oral B que sería un ejemplo extendido (y el que yo uso). Hasta aquí mi lectura. Así que ya sabéis, si queréis tener un limpiador de dientes potente y rápido, esta es vuestra ocasión. Los pedidos se entregarán a mediados de diciembre.

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