Accidente mortal en un Tesla Model X

Tesla Model X

 

El Tesla Model X ha sido el fatal protagonista.

Lamentablemente el pasado 23 de marzo se produjo una nueva muerte de un conductor a manos de un coche inteligente. De nuevo Tesla es el protagonista ya que recordemos que, en el otro accidente mortal, el del Uber, el muerto fue el peatón.  Hoy en nuestro artículo en directo hablamos de esto. Tesla acumula dos muertes y sí, hay cosas positivas en el tema como contaremos y espero que se entienda. Pero primero vamos a los acontecimientos. El pasado 23 de marzo, a las 9,27 horas de la mañana, se produjo un accidente mortal en un Tesla Model X cuando circulaba en función Autopilot. Decir que en principio no se pueden comparar el de Uber y el de Tesla, porque entre otras cosas, Tesla está en fase Beta y según su manual de uso, aun estando en Autopilot, requiere de la intervención del conductor.

 

Un accidente brutal.

Si algo impacta del tema es el tipo de accidente. La muerte era inevitable ya que el conductor se fue directo a la barrera de hormigón que separa dos vías. Vamos, se dio de lleno contra una pared. Así quedó el coche como podemos ver en las imágenes. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), con las pruebas aportadas por Tesla, van a investigar el suceso. Aquí es donde de nuevo, nos posicionamos a favor de los coches autónomos y/o inteligentes. A día de hoy, no harían falta ni peritos para saber lo sucedido puesto que todo queda perfectamente documentado.

Del accidente se sabe prácticamente todo.

Gracias a estos coches podemos saber exactamente a qué hora fue el accidente, que el conductor había modificado la conducta de conducción (control de crucero adaptado), dejándolo a nivel medio que significa que las alertas se emiten cuando el coche está a una distancia menor del objeto. También sabemos que, en el momento del impacto, el conductor no tenía las manos en el volante ya que el coche lo registra. Y de igual modo, sabemos que el Tesla emitió varios avisos sobre peligrosidad que fueron desatendidos. Vamos, que sabemos casi con total seguridad que el conductor es el responsable. Eso sí, ahora se investiga para exculpar a Tesla del accidente y determinar si el coche podría haberlo evitado.

 

La muerte en el Tesla Model X no nos debe nublar.

Ni la muerte de Uber, ni el de Tesla, nos debería movernos ni un centímetro del camino emprendido. Se debe seguir trabajando hacia el coche autónomo y/o inteligente hasta el punto que sea capaz de evitar accidente, porque los evitan. Y que, en caso de haberlos, que sea capaz de esclarecer lo sucedido y delegar responsabilidades hacia quien toque. Creo que estas muertes son muy desafortunadas, que llegan en mal momento, pero que dudo que vayan a significar el fin de un camino que nos va a dar muchísimas más alegrías que tristezas.

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